Empieza por una responsabilidad
Elige un trabajo recurrente que tu equipo pueda describir. Qué lo inicia, qué información necesita, dónde se realiza y qué sería un resultado útil: estas preguntas dan un punto de partida concreto.
Identifica los traspasos
Enumera las herramientas y personas que participan. Localiza dónde se copia información, dónde se acumula trabajo y dónde hace falta criterio humano.
Define los momentos de revisión
Decide qué puede hacer el empleado y qué requiere a tu equipo. Un borrador, una solicitud de aprobación y una tarea completada son resultados distintos. Defínelos desde el principio.